No tomen venganza, queridos hermanos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: «Mía es la
Oísteis que fue dicho: «Ojo por ojo y diente por diente». Pero yo os digo: «No resistáis al malo» (Mat.
Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios cambió ese mal en bien para hacerlo que hoy vemos: para salvar la vida
No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: «Mía es
¡Ay de ustedes los que ahora están satisfechos, pues tendrán hambre! ¡Ay de ustedes los que ahora ríen, pues van
Queridos hermanos, no tomen venganza ustedes mismos, sino dejen que Dios sea quien castigue; porque la Escritura dice: «A mí






