Oísteis que fue dicho: «Ojo por ojo y diente por diente». Pero yo os digo: «No resistáis al malo» (Mat.
Lo seguía una gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él. Pero Jesús, volviéndose
Así que, después que les lavó los pies (…) les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho? Vosotros me llamáis
Que nadie te menosprecie por ser joven. Al contrario, que los creyentes vean en ti un ejemplo a seguir en
El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para pregonar libertad a los cautivos y
Entonces lo escupieron en el rostro y le dieron puñetazos; y otros lo abofeteaban» (Mat. 26: 67). «Le golpeaban en



