Volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de
No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el moho destruyen, y donde ladrones entran y hurtan;
Cuando llegaron a Capernaúm, se acercaron a Pedro los que cobraban las dos dracmas y le preguntaron: «¿Vuestro Maestro no
Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. Le dijo Tomás: «Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues,
Por tanto, os digo: No os angustiéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni
«Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino». Le dijo Tomás: «Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues,


