Muchos recaudadores de impuestos y pecadores se acercaban a Jesús para oírlo, de modo que los fariseos y los maestros
Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, a quien se le borran sus pecados. Salmos 32: 1, NVI
Mas él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Por darnos la paz, cayó sobre él el castigo,
Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Lucas 23: 34 HACE UNOS AÑOS, mientras revisaba las revistas que en
Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para


