«Ellos estaban espantados y se decían unos a otros: -¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le
Me fue dado un aguijón en mi carne para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres
Me fue dado un aguijón en mi carne para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces
Me fue dado un aguijón en mi carne para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces
Te ruego también a ti, compañero fiel, que ayudes a estas que combatieron juntamente conmigo en el
Ruego a Evodia ya Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor. Filipenses 4:2. Poco sabemos de esta




