Categories

Archivos

Oración intercesora

Lecturas devocionales para Adultos 2019

Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito.

Éxodo 32:31, 32.

«Mi memoria es magnífica para olvidar», dijo cierta vez el conocido escritor Robert Louis Stevenson. Los seres humanos olvidamos fácilmente. ¡Amar es más difícil que olvidar! Tú y yo volvemos a tropezar una y otra vez con la misma piedra, porque olvidamos con ligereza las lecciones que aprendimos de nuestros errores.

El pueblo de Israel no fue una excepción al olvido fácil: solo unos pocos días bastaron para olvidar el pacto solemne con Dios (Éxo. 19:8). Los hebreos habían temblado de terror ante el monte cuando escucharon las palabras: «No tendrás dioses ajenos delante de mí» (Éxo. 20:3). Pero fue suficiente que Moisés se tardara en el monte unos días para que no recordaran su promesa y le pidieran a Aarón otros dioses (Éxo. 32:1).

¡Cómo no se iba a airar Moisés al ver semejante espectáculo de idolatría en Israel (Éxo. 32:18-22)! Sí, se llenó de ira, «pero no pecó» (ver Efe. 4:26), porque amaba entrañablemente a su pueblo. Entonces fue ante el Señor, y en su confesión dijo: «Te ruego […] que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito».

Dice Elena de White: «La intercesión de Moisés en favor de Israel ilustra la mediación de Cristo en favor de los pecadores» (PP 296).

Dios conoce nuestra frágil memoria, por eso nos insta una y otra vez a recordar: «Acuérdate del día de reposo para santificarlo […] porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra […] y reposó en el séptimo» (Éxo. 20:8-11). «Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido» (Deut. 5:15). «Acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas» (Deut. 8:18). «Acuérdate de los tiempos antiguos» (Deut. 32:7). Y finalmente: «Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo» (Apoc. 3:3).

¿Recuerdas tu primer encuentro con Jesús? ¿Recuerdas aquella oración cuya respuesta te cambió la vida? ¿Recuerdas cómo te sentiste en aquel momento? ¡Qué grande es Dios!

Oración: Señor, ayúdame a recordar.

Lecturas Devocionales Para Adultos 2019
Las Oraciones más Poderosas de La Biblia – Ricardo Bentancur