Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré
Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida,
Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros .
«No dejaré que las plagas destruyan sus cosechas y sus viñedos” (Malaquías 3:11). Las langostas, como ya mencionamos unos días





