“Te he quitado la carga de los hombros; tus manos se han librado del pesado cesto»
(Salmo 81:6).
Que el canasto es alto, con boca estrecha y posee asas o manijas en sus laterales. En cambio, el cesto es bajo, tiene boca ancha y puede poseer una manija en la parte de arriba o no. Algunos canastos y cestos también tienen tapas.
Los canastos se entretejían con ramas de sauce, hojas de palmera o juncos. La cestería era una industria importante en los países bíblicos, y se realizaba mayormente en las casas. Los cestos y las canastas eran muy usados en el hogar, en las caravanas, en el campo y en los almacenes. Si bien han servido para guardar granos, frutas, panes, y como jaulas para pájaros; también sirvieron para transportar al bebé Moisés por el río Nilo y para bajar a Saulo por el muro de Damasco. ¡Eran muy resistentes!
Los canastos servían para llevar cargas. Pero a veces las cargas que llevamos son internas. Hay cosas que nos preocupan y no sabemos cómo librarnos de ellas. ¡Hasta se nos nota en la cara! Sin embargo, hay una solución para todas nuestras cargas. Podemos llevárselas a Dios en oración. Él promete: “Te he quitado la carga de los hombros; tus manos se han librado del pesado cesto» (Salmo 81:6).
Desafío: Dibuja una canasta y adentro escribe una lista de las cosas que son una carga para ti.
Lee más en la Biblia, [Deuteronomio 26:1-4]; [Jeremías 5:27]; [Éxodo 2:5]; [Éxodo 29:1-3]; [Hechos 9:25].

