«El ángel del Señor protege y salva a los que honran al Señor»
Salmo 34:7
Elías era un profeta de Dios. Cuando supo que la malvada reina Jezabel lo quería matar, huyó hacia el desierto. Finalmente, se sentó debajo de un árbol.
Estaba muy cansado y le dijo a Dios que se sentía muy triste. Después, se durmió.
Entonces, un ángel puso delante de él pan y agua. Después lo despertó y le dijo: «Levántate y come». Cuando Elías se sentía mejor, el ángel le ordenó seguir su camino.
¿Y yo?
Los ángeles vienen a la Tierra para cuidar a quienes aman a Dios. Tú también tienes un ángel que está siempre contigo.
Mi oración para hoy
Querido Dios, muchas gracias por los ángeles, especialmente por el mío.

