Categories

Archivos

¿Con voluntad o voluntariosa?

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas”

Josué 1:9, RVR 95

No es lo mismo una mujer con voluntad que una mujer voluntario­sa. Tener voluntad es ser capaz de hacer lo contrario a nuestra ten­dencia inmediata, porque sabemos que es lo correcto. Es sinónimo de determinación para llevar a cabo aspiraciones y anhelos. Es poner a prueba nuestras capacidades para alcanzar un fin o un bien. En cambio, ser voluntariosa es encapricharse con hacer siempre la voluntad de una. La mujer voluntariosa hace gala de su testarudez; siempre quiere tener la razón en todo y, si no lo logra, se vuelve intolerante y rencillosa. La Biblia se refiere a las tales, así: “Gotera continua [son] las contiendas de la mujer” (Prov. 19:13, RVR 95).

He conocido a mujeres de ambos grupos y, para qué negarlo, algunas ve­ces yo he sido voluntariosa. Si la mujer con voluntad se “empuja” a sí misma para el logro de sus objetivos, la voluntariosa “aplasta” a los demás hasta lo­grar lo que desea.

La voluntad como virtud ha llevado a muchas personas al logro de objeti­vos que, a la vista de todos, parecían inalcanzables. No se basa en la arrogan­cia; por el contrario, quien tiene voluntad reconoce sus limitaciones y sus habilidades y va hacia adelante sin falsas expectativas, como Adriana Macías.

Adriana Macías llegó a este mundo sin brazos. Muchos pensaron que eso era una desgracia; para ella, la vida fue un regalo que había que abrir poco a poco. Con gran voluntad, fe en Dios y confianza, se atrevió a soñar en grande y trabajó con entereza hasta hacer sus sueños realidad. Hoy es una reconocida escritora, abogada y conferencista. Sus pies son sus manos y no hay actividad que no pueda hacer.

Una mujer con voluntad:

  • Somete su voluntad a la voluntad de Dios.
  • Cuando inicia una tarea, la termina.
  • Asume riesgos sin ponerse en peligro.
  • Se atreve a ir a contracorriente para defender sus valores.
  • Toma decisiones en consulta con la Palabra de Dios.
  • Busca el sentido de su vida en el Creador.

Amiga, en cualquier condición que te encuentres, descúbrete y apréciate como Dios lo hace; desafiando el desánimo, atrévete a cumplir el plan de Dios para tu vida.

Erna Alvarado Poblete es licenciada en Pedagogía y Psicología educativa; tiene un máster en Relaciones familiares y estudios de postgrado en Desarrollo humano. Es conferencista y autora de varios libros, entre ellos Reflexiones para la mujer, de este mismo sello editorial. Aunque nacida en Chile, lleva cuarenta años viviendo en México.