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Trasplante de Pulmón

Devocional adventista para adoslescentes 2022

Mientras haya vida en mí y aliento divino en mi nariz, mis labios no pronunciarán maldad alguna, ni mi lengua proferirá mentiras.

Job 27: 3, 4, NVI

¿Te has caído alguna vez y te has quedado sin aliento? ¿Tienes asma, alergias u otro problema respiratorio que te dificulta la respiración? ¿Alguna vez has estado nadando y has sentido que te ibas a ahogar? No hay duda de que nuestros pulmones son de los órganos más importantes del cuerpo. Se dice que podríamos existir sin los brazos, las piernas, los ojos, los oídos, la lengua, gran parte del estómago y los intestinos, un riñón y la mayor parte del hígado, pero sin los pulmones moriríamos casi de inmediato. Podemos aguantar unas cuatro semanas sin comida, cuatro días sin agua, pero solo cuatro minutos sin aire.

Los pulmones son también de los órganos más frágiles. Un pulmón adulto normal mide entre 15 y 20 centímetros (9 a 10 pulgadas) de largo y, en cuanto a peso, es el órgano más ligero del cuerpo. Los ejemplares secos parecen espuma de polietileno y son igual de ligeros, ya que están formados por diminutos sacos de aire delgados como el papel, llamados alvéolos. Debido a su fragilidad, los pulmones no soportan bien los traumatismos y pueden infectarse fácilmente. Pueden llenarse de líquido y entrar en choque debido a un pinchazo o un colapso.

Las enfermedades pulmonares pueden ser mortales. Cada año cientos de miles de personas mueren de enfisema, fibrosis y cáncer de pulmón, causados principalmente por el tabaquismo o por respirar sustancias químicas en el aire. Incluso las personas que no fuman pueden sufrir por inhalar el humo del aire que los rodea. Sin embargo, hay buenas noticias: cada año, los equipos médicos descubren nuevas formas de salvar la vida de las personas y de ayudar al cuerpo humano a vivir más tiempo. Y hoy es el aniversario de uno de esos días. El 11 de junio de 1963 se realizó el primer trasplante de pulmón exitoso en los Estados Unidos, y el personal del Centro Médico de la Universidad de Misisipi estaba entusiasmado. Acababan de hacer historia. En una operación de tres horas, el doctor James Hardy dirigió un equipo de médicos para sustituir el pulmón izquierdo de John Russell. Por desgracia, debido a una insuficiencia renal, el paciente solo sobrevivió dieciocho días.

Son nuestros pulmones los que nos dan aire para respirar, hablar y cantar, y deberíamos alabar a Dios por estos regalos tan complejos y frágiles que mantienen la vida. Mientras estemos vivos, deberíamos gritar a los cuatro vientos nuestra gratitud a Dios por habernos dado la vida y por habernos dotado de cuerpos tan sofisticados.

Bradley Booth ha enseñado en escuelas adventistas de los Estados Unidos, África, Rusia y Tailandia. Actualmente es el director de The Story Tellers Ministry, que ayuda a enseñar el arte de escribir historias antiguas que siguen siendo importantes hoy. La oración del Dr. Booth es que sus libros inspiren a los lectores a mantenerse de parte de Jesús tanto en los buenos como en los malos tiempos.