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Siguió Dando Vueltas

Devocional adventista para adoslescentes 2022

Pero el que persevere hasta el fin, este será salvo.

Mateo 24: 13, RV95

¿Cuál es la montaña rusa más aterradora en la que hayas subido? ¿La más alta? ¿El viaje más largo? Pues imagina esto: el 7 de julio de 1980, Jim King ‘ batió el récord a la mayor cantidad de horas en una montaña rusa. El viaje de Jim en la montaña rusa Miracle Strip duró 368 horas. Son más de quince días de subidas y bajadas continuas, de vueltas y más vueltas.

Por supuesto, no hizo los quince días completos sin parar, aunque hubo horas de montar sin parar. Debió de tomarse un tiempo para ir al baño. Tal vez se echó una siesta mientras daba vueltas. Sea lo que sea, me da dolor de cabeza solo pensarlo. Jim entró en los libros de récords, pero, honestamente, ¿le consiguió un mejor trabajo? No. ¿LO hizo unos centímetros más alto? No. Puede que le salieran algunas canas y que envejeciera en el proceso, pero aparte de un poco de publicidad, eso fue todo.

El pueblo de Dios ha estado en su propia montaña rusa. Comenzó en el Edén, cuando Eva y Adán decidieron confiar en una serpiente en lugar de seguir confiando en Dios. Continuó con las guerras entre los hijos de Dios y los hijos de Caín. La montaña rusa del pecado y la violencia llevaron al mundo al borde de la aniquilación cuando el catastrófico diluvio arrastró al olvido a todos, menos a ocho de sus habitantes.

La montaña rusa comenzó a rodar a favor de Dios cuando nació la nación de Israel. Los liberó de la esclavitud, los llevó a Canaán y los convirtió en su pueblo elegido. Pero parece que nunca encontraron un ídolo que no les gustara y al final cerraron el círculo: fueron llevados, de nuevo, a la esclavitud babilónica. Y entonces Jesús vino a la tierra y cambió el curso de la historia. Su muerte nos mostró al Padre y acercó el cielo más de lo que nunca antes.

Nació la iglesia cristiana y la montaña rusa empezó a tomar velocidad. La Edad Media frenó el progreso de la salvación, pero los reformadores volvieron a subir la pendiente. Hoy, el mensaje de los tres ángeles llega a todo el mundo. Las iglesias, las escuelas, los hospitales y las editoriales proclaman el mensaje de un Salvador crucificado, resucitado y que pronto vendrá. Satanás todavía reclama este mundo como suyo, pero la radio y la televisión por satélite llevan el evangelio a millones de personas.

Cuando Jesús venga de nuevo, la montaña rusa terminará. Hasta entonces, aférrate a él por tu vida.

Bradley Booth ha enseñado en escuelas adventistas de los Estados Unidos, África, Rusia y Tailandia. Actualmente es el director de The Story Tellers Ministry, que ayuda a enseñar el arte de escribir historias antiguas que siguen siendo importantes hoy. La oración del Dr. Booth es que sus libros inspiren a los lectores a mantenerse de parte de Jesús tanto en los buenos como en los malos tiempos.