Confío en Dios y no tengo miedo. ¿Qué me puede hacer el hombre? Salmo 56:11, DHH. “Roma se exasperaba más
Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla, pero al
Bienaventurado el que lee y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas,
Entonces el espíritu del Señor vino sobre Jefté, y éste recorrió Galaad y Manasés, pasando por Mispá de Galaad, para
La ciudad no necesita ni sol ni luna que la alumbren, porque la alumbra el resplandor de Dios, y su
Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo: «te puse nombre, mío eres tú». Isaías 43: 1, RV95. Materiales: Te voy







