La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que
Ustedes son la luz de este mundo. Una ciudad en lo alto de un cerro no puede esconderse. Mateo 5:
Hoy ha llegado la salvación a esta casa. Lucas 19:9, DHH. Pocas personas son tan expresivas y voluntariosas como los
En todo mi monte santo no habrá quien haga ningún daño. Isaías 11: 9 Antes de que Adán y Eva
¡Ay, Señor! -respondió Moisés-. Yo no tengo facilidad de palabra, y esto no es solo de ayer ni de ahora
Pues nadie odia su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida. Efesios 5: 29 ¿ALGUNA VEZ HAS TENIDO







