Ya es hora de que despierten del sueño, pues nuestra salvación está ahora más cerca que cuando inicialmente creímos.
Romanos 13:11, NVI.
El descanso es uno de los ocho remedios naturales creados por Dios. Un sueño de calidad y durante el tiempo adecuado (aproximadamente ocho horas por noche) favorece el sistema inmunológico, mejora el estado de ánimo, disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares e incluso ayuda a mantener un peso saludable. Pero ¿qué pasa con las personas que duermen demasiado?
¿Ya escuchaste hablar de las enfermedades del sueño? Tal vez la más conocida sea la que causa un protozoario transmitido por la mosca tse-tse, presente en 36 países de Africa subsahariana. En las primeras etapas de la enfermedad, la persona presenta síntomas como fiebre, dolores en el cuerpo y confusión mental. Si no se elimina, el parásito puede llegar al sistema nervioso central y provocar somnolencia excesiva, lo que conduce incluso a la muerte.
Otra enfermedad del sueño es el síndrome de Kleine-Levin, conocido popularmente como el «síndrome de hibernación» o de la «bella durmiente». Es una enfermedad rara que se manifiesta inicialmente en la adolescencia o al principio de la vida adulta.
El paciente llega a dormir entre uno y tres días seguidos, y despierta irritado y come de forma compulsiva. La Biblia también habla de otra enfermedad del sueño, pero en el sentido espiritual. Esta enfermedad del alma infecta a los cristianos en todo el mundo, especialmente a aquellos que esperan la llegada del «Novio» (ver Mat. 25:5). Los síntomas más comunes son tibieza, desinterés por la Biblia, falta de oración y desánimo para ir a la iglesia.
El sueño espiritual es transmitido por Satanás, quien anda alrededor buscando a quién «picar» con sus «dardos encendidos»(Efe. 6:16). A través de películas, músicas, libros y sitios web que contienen principios contrarios a la Palabra de Dios, el maligno ha esparcido un somnífero mortal, incluso entre aquellos que se sientan en los bancos de la iglesia.
Elena de White pregunta: «¿Por qué están tan adormecidos e indiferentes los soldados de Cristo?» Ella misma responde: «Porque tienen demasiada poca comunión verdadera con Cristo» (El conflicto de los siglos, p. 561). ¿Cómo está tu situación espiritual?
¿Estás «despierto» en la comunión o eres una «bella durmiente» de Satanás? ¡Es hora de despertar, antes de que sea demasiado tarde!


