No debemos dormir como los otros, sino mantenernos despiertos y en nuestro sano juicio.
1 Tesalonicenses 5: 6
¿Te has quedado dormido alguna vez durante el culto en la iglesia? El joven de esta historia se durmió. Era un domingo, el último día en que Pablo iba a estar en Troas.
Mientras Pablo compartía el mensaje, mucha gente se reunió para escucharlo y para celebrar la cena del Señor, pues al día siguiente el apóstol saldría de viaje. Pablo, al ver el interés de las personas, continuó hablando hasta la media noche.
Mientras predicaba, Eutico, que estaba sentado en una de las ventanas que estaban abiertas, se quedó dormido y se cayó desde el tercer piso al patio de la casa. La gente asustada bajó corriendo, pero el joven ya había muerto.
Pablo llegó y oró a Dios para que le devolviera la vida. Dios escuchó su petición. Entonces, Pablo les dijo a todos: «Está vivo».
Eutico se levantó y, en lugar de llantos y tristeza, ahora había asombro y alegría. Todos subieron las escaleras contentos y regresaron al lugar donde estaban reunidos.
Actividad. Con ayuda de tu familia, organiza sesiones de manualidades donde puedas crear objetos relacionados con tu fe, como collages espirituales o pinturas que reflejen tus creencias.
Oración. Señor, ayúdame a cuidar siempre mi relación contigo. En el nombre de Jesús, amén.


