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¿Por qué cuidar la salud?

Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente.

3 Juan 1:2

¿Debemos cuidar nuestra salud para no enfermarnos, ser fuertes y ágiles y vivir más? Según la definición de la Organización Mundial de la Salud, la salud «es el estado de completo bienestar físico, mental, social, espiritual y emocional.

No se limita a la ausencia de enfermedades o afecciones». Así, incluye el cuerpo, la mente y las relaciones. Adán y Eva fueron creados, perfectos, felices e inmortales. Su organismo funcionaba en armonía.

Se alimentaban de lo que era saludable, respiraban aire puro, descansaban y ejercitaban su cuerpo, manteniendo una postura correcta, cuidando de los animales y de las plantas, caminando por los hermosos campos y contemplando las flores, los árboles y los animales.

Sus sentimientos, intenciones y pensamientos eran buenos. Los sonidos que oían eran armoniosos y traían calma. Los perfumes que sentían eran agradables. La relación de los dos era perfecta y, juntos, recibían a Dios y conversaban cara a cara con él.

Recibieron todo del Creador para ser felices. Y eran libres para elegir seguir en el Edén o no. Infelizmente, donde todo era perfecto, eligieron pecar. Todo cambió: la naturaleza, los animales y su relación con el Creador.

Se volvieron mortales y pasaron a formar parte de una gran guerra entre el bien y el mal. De un lado, Dios mostraría que los amaba y que quiere llevarlos devuelta a la perfección. Del otro lado, Satanás los atacaría, e intentaría impedirles la libertad de reconectarse con Dios y confiar en él.

Una de las estrategias satánicas sería interferir en nuestras decisiones, para volvernos contra Dios. Al saber que en el cerebro están los lóbulos frontales, que dirigen la razón, la voluntad, las decisiones y la espiritualidad, Satanás planeó impedir que esa parte del cerebro funcionara bien, para tener éxito.

Sumado a sus veladas estrategias de malos hábitos de salud, muchos debilitan su propia salud física y mental, así como sus relaciones. Son esos hábitos los que interfieren en su comunicación con Dios.

Por lo tanto, el motivo principal para cuidar de nuestra salud es mantener la mente libre para percibir la voluntad de Dios y tomar decisiones correctas. El estilo de vida afecta el cerebro y las decisiones.

¿Deseas cambiar algún hábito que te impida discernir mejor la voluntad de Dios? Haz una lista de hábitos que te gustaría cambiar y pide a Dios que te capacite para hacer esos cambios. ¡Él te va a responder!