Los jefes de grupo israelitas fueron a quejarse ante el faraón, y le dijeron: «¿Por qué trata así su Majestad a estos siervos suyos?».
Éxodo 5: 15
Cuando llegué a trabajar a la Universidad Adventista del Pacífico en Papúa Nueva Guinea, me topé con un desafío en la comunicación. La lengua local, una variante de pidgin conocida como tok pisin.
Hoy contaré la historia de dicha lengua. En Papúa Nueva Guinea y otros países, el pidgin es un lenguaje que se desarrolló, según los libros de texto, a través de contactos esporádicos y limitados entre europeos y no europeos en lugares fuera de Europa.
A menudo, ese contacto se daba en actividades como el comercio, la agricultura de plantación y la minería. El tok pisin (literalmente, «habla de pájaros») surgió durante la segunda mitad del siglo XIX en plantaciones de copra y caña de azúcar a las que se importaba mano de obra de Melanesia, Malasia y China.
Pero los papuanos me contaron una historia diferente. Cuando los Europeos tomaron las islas del Pacífico, las convirtieron en campos de cultivo de aquellos productos tropicales que no se conseguían en Europa.
Al principio, los propios habitantes de las islas conquistadas fueron convertidos en esclavos al cuidado de los cultivos. Conforme la densa selva se convertía en campos de cultivo, los conquistadores traían personas de otras islas, quienes hablaban idiomas diferentes, y convirtieron los campos en extensas plantaciones.
La vida en las plantaciones de las naciones del Pacífico resultó terriblemente inhumana. Los esclavos trabajadores se resistían a los abusos de los colonizadores, pero no podían contra ellos.
Entonces, el tok pisin se desarrolló entre los esclavos mezclando aquellas lenguas isleñas con lenguas europeas. La intención era crear una forma de comunicación para evitar que los colonizadores se enteraran de los planes de sublevación de los esclavos.
Los europeos se dieron cuenta y movían a los esclavos de plantación en plantación entre las muchas islas. Pero los esclavos volvían a hacer lo mismo para frustración de los colonizadores.
En algunos lugares como Papúa Nueva Guinea, el idioma pidgin se convirtió en el idioma nativo de una nueva generación, lo que llevó a la creación de un idioma criollo. Si somos honestos, las lenguas pidgin no debieron haber nacido.
Su aparición se explica, al menos en el Pacífico, por los abusos de los colonizadores, algo a lo que Dios siempre se opuso. La inhumanidad hacia otras personas simplemente porque sean de una nación o condición diferente no tiene justificación.
El reclamo de los capataces hebreos al faraón egipcio es válido hoy: «¿Por qué trata así a estos siervos suyos?».


