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Los héroes del restaurante

Den a otros, y Dios les dará a ustedes. Les dará en su bolsa una medida buena, apretada, sacudida y repleta. Con la misma medida con que ustedes den a otros, Dios les devolverá a ustedes.

Lucas 6:38

En Juchitán de Zaragoza, una ciudad en el estado de Oaxaca, México, se encuentra MexVen, un pequeño restaurante con un gran corazón. Fundado por la familia mexicana López, MexVen ofrece un refugio gastronómico para migrantes venezolanos que están en tránsito hacia Estados Unidos.

Los migrantes, agotados de tan largo viaje, encuentran en MexVen no solo comida, sino también un espacio de solidaridad y descanso. En el restaurante, los empleados son venezolanos que cocinan platos típicos de su país y venden almuerzos por 70 pesos (menos de 4 dólares).

Luis Antonio López, cofundador del restaurante, cuenta que inicialmente ofrecieron comida mexicana, pero notaron que no era bien recibida por los migrantes, quienes llegaban con estómagos sensibles y cansados.

Entonces, decidieron emplear a migrantes venezolanos para que cocinaran sus propios platos, naciendo así MexVen. El restaurante es un espacio humilde, sin presencia en aplicaciones de mapas, beneficiándose del boca a boca.

Con una sola mesa larga para los comensales, el restaurante se adapta según la afluencia de clientes, incluso repartiendo almuerzos en los alrededores. Juchitán es un punto de paso frecuente para los migrantes debido a su buena infraestructura en la región del Istmo de Tehuantepec.

Los migrantes, principalmente venezolanos, pernoctan en la estación de autobuses cercana o acampan por la ciudad. En 2023, más de 220 000 migrantes venezolanos fueron identificados en México, según la Organización Internacional para las Migraciones.

MexVen se ha convertido en un oasis gastronómico. El venezolano Yoel Parra, proveniente de Maracaibo, lidera la cocina, preparando los guisos acompañados de arroz, lentejas, ensalada, plátano maduro frito y guasacaca, una salsa tradicional venezolana.

Citlali y Selene Sánchez, cofundadoras mexicanas, asisten a Parra y sirven la comida en cajas de plástico. Además, el restaurante se encarga de llevarles almuerzos a los migrantes en la estación de autobuses.

Parra, después de más de un mes de travesía, encontró empleo en MexVen y agradece la oportunidad de trabajar y ayudar a su familia en Venezuela. Carlos José Soto, un migrante de Carabobo, llegó atraído por las recomendaciones y se mostró encantado de encontrar un lugar que sirviera su comida natal.

En el texto de hoy, Jesús dijo que la generosidad tiene sus recompensas, y una de ellas es que el propio Señor devolverá al dador con creces la generosidad ofrecida. Dios no pasará por alto el bien que hagamos a los demás.