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El villano golpeador

Esposos, amen a sus esposas como Cristo amó a la iglesia y dio su vida por ella.

Efesios 5: 25

Esta mañana hablaré de Julio Urías, un deportista mexicano que mostró una habilidad especial para el béisbol. A 16 años, fue fichado por los Dodgers de Los Ángeles, uno de los equipos más importantes de las Grandes Ligas.

Con tan solo 19 años, ya estaba jugando en el equipo principal, impresionando a todos con su talento y determinación. Como pícher, Urías brilló. En 2020 fue parte crucial del equipo de los Dodgers que ganó la Serie Mundial, el máximo logro en el béisbol profesional.

En 2021 acumuló 20 victorias y en 2022 quedó en tercer lugar en la votación para el premio Cy Young, uno de los más prestigiosos para un lanzador. Hasta aquí, la historia de Julio Urías parece un cuento de hadas.

Tras una denuncia, el beisbolista fue arrestado el 3 de septiembre de 2023 por sospecha de violencia doméstica grave por un incidente que ocurrió en el estacionamiento del estadio BMO después de un partido de fútbol del LAFC, durante el cual un testigo presenció a Urías involucrarse en una pelea física con su esposa.

Urías fue fichado por sospecha de lesiones corporales a su cónyuge o conviviente y puesto en libertad bajo fianza de 50 000 a la mañana siguiente. Los fiscales escribieron en una hoja de evaluación de cargos que Urías empujó a su esposa contra una cerca y «la jaloneó del pelo o de los hombros», pero añadieron que «ni las lesiones de la víctima ni el historial delictivo del acusado justifican presentar cargos por delito mayor».

Urías, alguna vez uno de los lanzadores jóvenes más prometedores en el deporte, podría convertirse en el primer jugador en ser suspendido dos veces bajo la política de violencia doméstica de la MLB que se lanzó en septiembre de 2015.

Originalmente, fue suspendido por 20 juegos por la MLB en agosto de 2019 tras ser arrestado bajo sospecha de agresión doméstica menor, aunque no se presentaron cargos penales en ese incidente. Todo acto de violencia y daño físico es reprobable tanto para la ley humana como para la divina.

La Biblia les pide a los esposos que traten bien a sus esposas y presenta el ejemplo de Cristo como modelo. Jesús no insulta ni maltrata a su esposa, que es la iglesia, sino que se sacrificó por ella.

Es crucial que decidamos que, en una futura relación matrimonial, la violencia es innegociable. Debemos observar con cuidado cuando cualquier maltrato se asoma y tomar las medidas de protección y distanciamiento necesarias. Golpear no es amar.