Versículo para hoy:
Él, en el momento preciso, todo lo hizo hermoso.
Eclesiastés 3: 11
-¡AYER ESTUVE MUY FELIZ, TÍA! Porque aprendí de las abejas, pero… recuerdo que solo vimos dos tipos de abejas: la reina y las obreras. Tú me dijiste que eran tres; dime cómo se llama el último, por favor, tía.
-El último grupo de abejas son los zánganos; podríamos decir que es el papá de todas las abejas de la colmena -explicó la tía Adri.
-Entonces, ¿cuida a las crías y a todo el panal? -preguntó Wendy.
-No, Wendy; no es como tu papá que les cuida, les da alimento y las defiende. Los zánganos tienen una función muy diferente a la de tu papi. Como ellos deben de ser fuertes, entonces se dedican a comer lo que producen diariamente seis abejas.
-¡Sí que comen mucho! -expresó Wendy-. Entonces, ¿son más grandes de tamaño?
-No, al contario; su tamaño es menor que el de la reina, pero sí están gorditos, lo que hace que su vuelo sea ruidoso. Sus ojos son más grandes que las demás y su lengüita es corta, por eso las obreras lo alimentan.
Wendy abre sus hermosos ojos.
-¡Ah! ¡Nada más se la pasa comiendo! No hace nada esa abeja, es floja -exclama.
-Jesús la hizo así, Wendy. Cada ser que Jesús creó lo diseñó con características especiales; así como tú eres diferente a tu hermanita, y tus papis las aman.
Oración: Gracias, querido Jesús, porque aunque somos diferentes tú nos amas. Ayúdame a aceptar las diferencias. Amén.

