Estas cosas les he hablado para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción. Pero tengan buen ánimo, yo he vencido al mundo.
Juan 16:33
En 2014, tuve el privilegio de grabar con el cuarteto Arautos do Rei la canción Tengo paz, cuya letra y melodía fueron muy apreciadas por muchos jóvenes y adultos. El videoclip se filmó en la ciudad de Salesópolis, en el interior de São Paulo, y su producción duró alrededor de una semana.
Retrata algunas situaciones adversas de la vida cotidiana, como un problema en el motor del coche, una mudanza inesperada y un juego que no sale según lo esperado. En todos los contextos de la vida, ya sean buenos o malos, podemos tener la certeza de que Dios está con nosotros y nos concede su paz.
Lo que la mayoría de las personas no sabe sobre el videoclip es que, en uno de los días de filmación, casi sufrimos un accidente. Estuvimos a punto de que el mensaje de la canción tuviera mucho más sentido para nosotros.
¿Recuerdas el Jeep amarillo? Ese vehículo fue alquilado para la grabación y, durante varios días, viajamos sentados en él, tanto el cuarteto como el músico que tocaba con nosotros. Como podrás imaginarte, iese jeep no iba tan liviano!
Mientras cantábamos encima del vehículo, el equipo de producción captaba las imágenes desde otro coche.pinge En el guion del videoclip, había una escena inusual: debíamos subir una colina a bordo del Jeep, mientras las cámaras filmaban desde lejos.
Aunque no era una pendiente tan empinada, tuvimos dificultades para subir, hasta el punto de que el Jeep perdió tracción. Para empeorar las cosas, los frenos tampoco pudieron detener el vehículo, ¡y comenzamos a bajar marcha atrás, colina abajo! El momento fue desesperante.
Confieso que, en ese momento, lo último que sentí fue paz. Uno de los compañeros incluso me gritó: «iSalta, Milton!» Mientras el Jeep ganaba velocidad en la bajada, el conductor (el barítono del cuarteto en ese entonces) fue astuto al girar el volante hacia la derecha y lograr que el vehículo entrara en un campo y se detuviera lentamente.
Estuvimos a punto de chocar con un poste de corriente eléctrica y caer en un gran agujero. Al salir del vehículo, respiré profundamente y le agradecí a Dios por habernos protegido. Tal vez tú también tengas desafíos que enfrentar y sorpresas en el camino. Sea cual sea la prueba, no olvides que solo en Cristo puedes tener paz.


