Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.
1 Timoteo 2: 5
Los seres humanos de forma natural buscan en quién confiar. Buscan de buenos médicos a abogados confiables y honestos y a buenos maestros, pero cuando se trata de confiar en Dios cuesta. Una de las razones por las que es difícil confiar en Dios es porque no lo puedes ver.
Como humanos resulta más fácil mirar en quién confiar y hasta dicen: «Me cayó bien», «es muy agradable», «me sentí cómodo», entre otras cosas. Quizá es por eso que la gran mayoría busca mediadores que puedan ser representados.
Los que tienen confianza en la Virgen María se inclinan ante su imagen, mientras que otros la fabrican o compran de yeso y la cargan y otros más la pintan en un lienzo y caminan con ella. Lo mismo pasa con la Virgen de Guadalupe para la mayoría de los mexicanos.
Es tal su veneración que algunos hacen sacrificios enormes por ir a mirarla a su santuario: caminan, corren, van con bicicletas, de rodillas, cargando algún símbolo religioso y cuantas maneras creativas haya para venerarla, todo con un propósito: tomarla de intercesora.
Muchos tienen tal confianza en ella que son capaces de prometer todo con tal de que les conceda sus pedidos de interceder por ellos ante Dios y para que les conceda el perdón o para que realice algún milagro de sanidad. Sin embargo, la Palabra de Dios en esta mañana dice que solo hay un mediador: Jesucristo.
Muchas personas nunca han leído estas palabras y actúan sinceramente buscando la intercesión de la Virgen, pero están equivocadas. La santa Biblia deja claro que, aunque busques a cualquier otro mediador sea mujer, hombre, santo, ídolo, criatura o cualquier otra cosa aquí en la tierraeste no servirá porque no será nada; es una mentira.
Solo Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres. Jesús se hizo hombre, sufrió como hombre, vivió como hombre y murió como hombre para entenderte y conocer tus sufrimientos. Por eso es capaz de representarte ante su Padre, pues sabe perfectamente qué necesitas.
Dios no ha dejado a ningún otro para ser el intercesor del hombre, solo a Jesucristo. Aun la Virgen María en vida les dijo a sus oyentes que hicieran todo lo que Jesús decía. Mi querido amigo, no hay otro mediador.
No te esfuerces buscando o adorando a otro que no existe. La Palabra de Dios dice que solo es Jesús y por esta razón te invita hoy a que lo aceptes como tu mediador. No andes a tientas en la oscuridad buscando a alguien más porque Jesús es el Señor, el mediador y el redentor de tu vida.
¿Quieres aceptarlo hoy? Ven a Jesús como tu único defensor, ya que todo es por su gracia.


