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Todo es bueno si se recibe con acción de gracia

Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.

1 Timoteo 4: 4-5

Hace algún tiempo, cierto pastor adventista fue invitado a comer con un grupo de pastores de otras denominaciones. Todos todos estaban tomando un curso de entrenamiento misionero en California, EE. UU., y el encargado de preparar el lugar de la comida era un pastor pentecostés.

El lugar que había preparado para esto había sido un restaurante salvadoreño. Una de las comidas tradicionales salvadoreñas son las popusas, una especie de gordita mexicana hecha de harina de maíz rellena de diferentes guisos, especialmente de carne de cerdo.

Una vez sentados alrededor de la mesa, se dio la siguiente conversación: –¿Y de qué son las popusas? -preguntó el instructor. Airosamente, el pastor pentecostés le respondió: -Doctor, ¿de qué más? Son de lo mejor: de chicharrón de cerdo prensado. -¿Y qué va a comer nuestro amigo adventista? -Bueno, con acción de gracia todo es limpio por la oración.

Eso es verdad, pero todo es bueno si viene de lo bueno que se puede comer, como en la creencia judía. Así que por favor tráiganle popusas vegetarianas a nuestro amigo adventista. Efectivamente, Timoteo le dice a la iglesia que lo que se come solo es bueno si se recibe con acción de gracia.

Cuando oras por la comida puesta en la mesa, debes ser consciente de que eres responsable de lo que te llevas a la boca. No puedes pedir la bendición de Dios libre de culpa si en tu mesa hay alimentos que Dios no aprueba. Él ya ha dejado suficiente información acerca de lo que puedes comer y de lo que no.

El Señor anhela que tu dieta sea la promulgada en el jardín del Edén con frutas, semillas y verduras. De este modo podrías libremente pedir la bendición de Dios sin carga de conciencia, pues estás comiendo la dieta dejada por él. Es un privilegio vivir más sano y feliz si sigues la voluntad de Dios.

Por supuesto, él siempre te bendecirá, pero cosecharás las consecuencias de tus actos o, como dicen por ahí, estarías cavando tu propia tumba. El Señor te anima a que pruebes alimentarte con las indicaciones dadas por él.

Como todo lo bueno que ha dejado, verás muy pronto en tu propia experiencia que tu cuerpo experimentará una mejoría notable en sus funciones al ser alimentado como fue la idea de su Creador. ¿Quieres tomar esta buena decisión? Que el Señor te bendiga al hacerlo, pues todo es por su gracia.