“¡Qué manera de ayudar al débil, de salvar al que ya no tiene fuerzas!»
(Job 26:1, 2).
Según un informe del año 2016 realizado por la consultora internacional Gallup, el país más solidario del planeta es… ¡Birmania!
En el tiempo de los apóstoles, también había personas e iglesias generosas y solidarias. En algunas ciudades de Macedonia había comunidades judías. Y hacia ellas se dirigió Pablo en su segundo viaje para realizar su actividad evangelizadora. Allí fundó algunas iglesias cristianas como las de Filipos, Tesalónica y Berea. Algunos de sus compañeros de viaje eran macedonios: Gayo, Aristarco, Segundo y Sópater.
Entonces, las iglesias de Macedonia enviaron ayuda económica a los hermanos pobres que vivían en Jerusalén y también sostuvieron a Pablo en sus necesidades.
Seguramente ya descubriste quiénes son las personas generosas de tu escuela, iglesia o barrio. ¡Qué hermosa es esta virtud: la de ayudar a los demás sin mirar a quién! Así obra Dios con cada uno de los que lo necesitan. La Biblia dice: “¡Qué manera de ayudar al débil, de salvar al que ya no tiene fuerzas!» (Job 26:1, 2).
Desafío: Ofrece tu ayuda a alguien en el día de hoy, así como lo hacían los macedonios. Escribe aquí la palabra ayudar con la yema del dedo índice y con témpera o acuarela.
Lee más en la Biblia, [Hechos 16:9-17:14], [Hechos 19:29]; [Hechos 20:4]; [2 Corintios 8:1-5]; [Filipenses 4:15].

