¿De qué le servirá al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma? ¿O qué dará el hombre a
Pero Jesús, llamándolos, les dijo: «Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas,
«¡Ananías! ¡Ananías!». «Señor, aquí estoy», respondió. Hechos 9: 10 Hoy continuaremos contando la historia de cómo Saulo de Tarso recobró
El Rey les contestará: «Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de estos hermanos míos más humildes, por
El que entre ustedes quiera llegar a ser grande, será su servidor, y el que entre ustedes quiera ser el
Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de






