Adultos
«Es una necedad y una vergüenza responder antes de escuchar» (Proverbios 18: 13, DHH). Se cuenta la historia de un
«Así que, al contrario, vosotros más bien debéis perdonarlo y consolarlo, para que no sea consumido por demasiada tristeza» (2
«Antes sed bondadosos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdono a vosotros en Cristo»
«Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo» (Efesios 4: 26). «Aiaraos». Parece que el apóstol
«Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella»
«¿Pondrá el hombre fuego en su seno sin que ardan sus vestidos? ¿Andará el hombre sobre brasas sin que se


