Adultos
«Por causa de las fornicaciones tenga codo uno su propia mujer, y tenga cada una su propio marido» (1 Corintios
«Tu mujer será como vid que lleva fruto o los lodos de tu caso; tus hijos, como plantas de olivo
«Después dijo Jehová Dios: «No es bueno que el hombre esté solo: le haré ayuda idónea para él» (Génesis 2:
«Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil y como a
«Maridos, amad a vuestros mujeres y no seáis ásperos con ellas» (Colosenses 3: 19). El marido de Valeria no golpeaba a
«El que perturba su casa heredara viento, y el necio será siervo del sabio de corazón» (Proverbios 11: 29). Este


