Mujeres
El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me
Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, y les dice: «Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma
Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, Dios, el alma mía. Mi alma
Pues, ¿cuánto menos a aquel que no hace diferencia entre príncipes, ni respeta más al rico que al pobre, porque
¡Bienaventurados los que habitan en tu Casa; perpetuamente te alabarán! ¡Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en
En la tarde, al amanecer y al mediodía, oraré y clamaré a Dios, y él oirá mi voz. Salmos 55:


