Abimelec, rey de los filisteos, mirando por una ventana vio a Isaac que acariciaba a Rebeca, su mujer. Génesis 26:8.
Jesús le dijo: «Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mi». Y
“Me llevó a la sala de banquetes y sus miradas para mí fueron de amor” Cantares 2:4 El letrero anunciaba:
“Busquemos la manera de ayudarnos unos a otros a tener más amor y a hacer el bien” Hebreos 10:24 Después
“¡Déjame oír tu voz, oh reina de los jardines!” Cantares 8:13 La vida moderna, que va tan aprisa y se
“Estén sujetos los unos a los otros, por reverencia a Cristo” Efesios 5:21 Es imposible cerrar esta serie de reflexiones





