Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá. Lucas 21:13. De pequeño me enseñaron a temer las señales del tiempo
Por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien también tenemos entrada por
Por lo cual mi corazón se alegró y se gozó mi lengua, y aun mi carne descansará en esperanza. Hechos
Tened también vosotros paciencia y afirmad vuestros corazones, porque la venida del Señor se acerca. Santiago 5:8. Hemos imaginado a
Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza está en ti. Salmo 39:7. Años atrás, un amigo y yo decidimos hacer
Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Hebreos 10:23. Una de las


