No nos cansemos, pues, de hacer bien, porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad,
A ti extiendo mis manos; mi alma te anhela como la tierra sedienta. Salmos 143: 6, LBLA CUANDO EN 1531
Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores,
Mientras Jesús estaba en Betania, sentado a la mesa en la casa de Simón el leproso, llegó una mujer. Llevaba
Vinieron, pues, a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: «Sentaos aquí, entre tanto que yo
También dijo Jesús: «¿Con qué puedo comparar el reino de Dios? Es como la levadura que una mujer mezcla con


