El amor que sentía Carlos por Andrea era grande e inexplicable. Carlos un joven de 16 años, estaba profundamente enamorado
“Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual
«También vosotros ahora tenéis tristeza, pero os volveré a ver y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro
«Has cambiado mi lamento en baile; me quitaste la ropa áspera y me vestiste de alegría. Por tanto, a ti
«Y los redimidos por Jehová volverán a Sión con alegría; y habrá gozo perpetuo sobre sus cabezas. Tendrán gozo y
«La esperanza de los justos es alegría…» Proverbios 10:28 Una de las aspiraciones más intensas de mi niñez (J) era




