Isbi-benob, uno de los descendientes de los gigantes, cuya lanza pesaba trescientos siclos de bronce, y quien estaba ceñido con
Jehová dijo a Gedeón: Con estos trescientos hombres que lamieron el aguaos salvaré, y entregaré a los madianitas en tus
Jehová dijo a Gedeón: Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvaré, y entregaré a los madianitas en
«El que salga vencedor se vestirá de blanco. Jamás borraré su nombre del libro de la vida, sino que reconoceré
Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida,
Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida,





