¡Qué feliz es el que teme al Señor, todo el que sigue sus caminos! Salmo 128:1. Me gusta mucho el
Pero confiaste en tu belleza, te prostituiste a causa de tu fama y derramaste tu lujuria sobre cuantos pasaban. ¡Suya
Lo mejor que puede hacer el hombre es comer y beber, y disfrutar del fruto de su trabajo. Eclesiastés 2:
¡Qué dulces son a mi paladar tus palabras! Son más dulces que la miel. Salmo 119:103. Escuché la historia de
¡Bienaventurados los que habitan en tu Casa; perpetuamente te alabarán! ¡Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en
Dijo Sara: Dios me ha hecho reír. Génesis 21: 6 DIOS LE PROMETIÓ A ABRAHAM que su descendencia sería como





