Ellos recibieron de manos de Moisés las ofrendas que los israelitas habían traído, para comenzar a hacer lo necesario para
Tu dinastía y tu reino estarán para siempre seguros bajo mi protección, y también tu trono quedará establecido para siempre.
Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no
Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo y su hoja no
Una iglesia gloriosa, que no tuviera mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa y sin mancha. Efesios
El Señor le daba la victoria a David por dondequiera que iba. 2 Samuel 8: 6 Cuando leo este pasaje





