Si tienes poder para hacer el bien, no te niegues a hacérselo a quien lo necesite; no digas a tu
Tampoco apliques tu corazón a todas las cosas que se dicen, para que no oigas a tu siervo cuando hable
Nunca digas: «¿Cuál es la causa de que los tiempos pasados fueron mejores que estos?», porque nunca hay sabiduría en
Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más
Deja la ira y desecha el enojo; no te excites en manera alguna a hacer lo malo. Salmos 37:8 El
Él sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas. Salmos 147: 3 A pesar de estar convencida de


