Tampoco apliques tu corazón a todas las cosas que se dicen, para que no oigas a tu siervo cuando hable
Los ojos del Señor están sobre los que hacen lo bueno; sus oídos están abiertos a sus gritos de auxilio.
Porque donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón. Mateo 6: 21, RVR1977. Como ya conté en enero, a
Después, el Señor Dios plantó un huerto en Edén, en el oriente, y allí puso al hombre que había formado.
Aun si voy por valles tenebrosos, no temeré ningún mal, porque tú estás a mi lado; tu vara y tu
Dios quiso ver si Abraham lo obedecía. Génesis 22: 1 Así como dice el versículo de hoy, un día Dios







