Tengan cuidado de cómo se comportan. Vivan corno gente que piensa lo que hace, y no como tontos. Efesios 5:
Cuenta una historia que, en un pequeño pueblo remoto, había un hombre ateo al que todo el mundo conocía. Este
Roboam fue un príncipe necio. Fue hijo de Salomón, quien gobernó en el siglo X antes de Cristo. Salomón fortaleció…




