Jael salió a recibirlo y le dijo: “Señor, entre a mi tienda y no tenga miedo”. Entonces Sísara entró, y
Les digo que si alguien se declara a mi favor delante de los hombres, también el Hijo del hombre se
Siempre tengo presente al Señor; con él a mi derecha, nada me hará caer. Por eso, dentro de mí, mi
Oh hijos de Rubén e hijos de Gad, ya que entre nosotros y ustedes el SEÑOR ha puesto por límite
Fíjense en que yo hago algo nuevo, que pronto saldrá a la luz. ¿Acaso no lo saben? Volveré a abrir
Gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento, porque nada hemos traído a este mundo y, sin duda, nada podremos



