«Hijo mío, entrégame tu corazón, y no apartes la mirada de mis caminos» Proverbios 23:26 Había llegado a la adolescencia.
«Dichoso el hombre que me escucha y todo el tiempo se mantiene vigilante a las puertas de mi casa. El
«Los incautos mueren por sus propios desvíos; a los necios los destruye su autosuficiencia. Pero los que me oyen vivirán
«El justo se libra de la tribulación, y su lugar lo ocupa el impío» Proverbios 11:8 Josafat fue uno de
«Hijo mío, óyeme y acepta mis razones, y los años de tu vida se alargarán» Proverbios 4:10 El arca del
«La integridad guía a los hombres rectos pero la perversidad destruye a los pecadores» Proverbios 11:3 La madre de Samuel,


