Todo este discurso termina en lo siguiente: Teme a Dios, y cumple sus mandamientos. Eso es el todo del hombre.
No tiene temor de la nieve por su familia, porque toda su familia está vestida de ropas dobles. Proverbios 31:21
No tendrás miedo de los desastres repentinos ni de la ruina que les sobreviene a los perversos. Proverbios 3:25, PDT.
Cuando te acuestes no tendrás miedo, pues te acostarás y dormirás tranquilo. Proverbios 3:24, PDT. El capítulo 3 de Proverbios
Pero los que me hagan caso vivirán tranquilos y en paz, y no tendrán miedo del mal. Proverbios 1:33, TLA.
Dios está conmigo: no tengo miedo. Nadie puede hacerme daño. Salmo 118:6, TLA. El Salmo 118 se encuentra en el


