Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel
De igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos,
“Te he quitado la carga de los hombros; tus manos se han librado del pesado cesto» (Salmo 81:6). Que el
Isbi-benob, uno de los descendientes de los gigantes, cuya lanza pesaba trescientos siclos de bronce, y quien estaba ceñido con
He aquí, cuando nosotros entremos en la tierra, tú atarás este cordón de grana a la ventana por la cual
Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebre y entró Pablo a verle, y





