Categories

Archivos

Los Primeros Europeos en el Continente Norteamericano

Devocional adventista para adoslescentes 2022

Entraron y tomaron posesión de la tierra. […] ¡Hasta los cananeos, que habitaban esa tierra, se sintieron impotentes!

Nehemías 9: 24, NTV

¿Quiénes fueron las primeras personas que pisaron la tierra firme de América del Norte? El 24 de junio de 1597, los primeros exploradores europeos desde la época de los vikingos pisaron la tierra firme de Norteamérica. El rey Enrique VII había enviado a John Cabot y a su tripulación inglesa a cruzar el Atlántico en busca de una ruta comercial de especias. Su objetivo era Asia y las Indias Orientales, pero no sabían que primero debían atravesar un continente enorme y salvaje. Cabot llegó a la costa de Terranova, o posiblemente de Maine, y lo que encontró lo maravilló. Se trataba de una tierra salvaje e indómita con pocos habitantes, ¡libre para ser tomada! Después de plantar la bandera inglesa, él y sus hombres recorrieron los bosques para explorar los alrededores del lugar de desembarco.

Pero no eran los primeros en llegar a Norteamérica desde una tierra extranjera. Muchos pueblos habían ido y venido, y hay pruebas de ello. Los vikingos llegaron a Norteamérica en torno al año 1000 d. C. y dejaron sus cabañas, armas y altares para demostrarlo. Uno de ellos, Leif Ericson, quedó asombrado por la riqueza del continente e informó que había visto abundante fauna, como pavos salvajes y ciervos de cola blanca. Pero hubo otros incluso antes que ellos. Los pueblos antiguos llegaron hace unos 2,500 años, desde lugares como Egipto y Fenicia. La escritura en las paredes de los acantilados a lo largo del valle del río Misisipi es prueba suficiente, y las minas de cobre que abandonaron demostraron que procedían de una cultura bien desarrollada y sofisticada. Entonces, ¿quiénes fueron los primeros en pisar tierra firme en Norteamérica? No lo sabemos. Tal vez los hijos o nietos de Noé llegaron durante los días posteriores al diluvio, cuando exploraban las nuevas formas de la Tierra.

El antiguo Israel se enfrentó a los desafíos de una nueva tierra cuando entró por primera vez en Canaán, al igual que Cabot y sus hombres cuando desembarcaron en la costa este de Norteamérica. Las tribus israelitas estaban entusiasmadas, pero también tenían miedo. Habían oído historias de gigantes en la tierra, y les aterraba solo pensar en tener que luchar contra ellos. Pero Dios había prometido acompañarlos, expulsar al enemigo con avispas, leones salvajes y violentas tormentas de granizo. Incluso el sol se convirtió en una herramienta de liberación en la mano de Dios, cuando permaneció inmóvil en el valle de Ajalón durante más de veinticuatro horas. ¡A qué Dios servimos!

Bradley Booth ha enseñado en escuelas adventistas de los Estados Unidos, África, Rusia y Tailandia. Actualmente es el director de The Story Tellers Ministry, que ayuda a enseñar el arte de escribir historias antiguas que siguen siendo importantes hoy. La oración del Dr. Booth es que sus libros inspiren a los lectores a mantenerse de parte de Jesús tanto en los buenos como en los malos tiempos.