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El toque de sus manos

Lecturas devocionales para jovenes 2022

Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diferentes enfermedades los llevaron a Jesús; y él puso las manos sobre cada uno de ellos, y los sanó.

Lucas 4: 40

Fue admitido en la sala de urgencias y llevado al pabellón de cardiología. Tenía el cabello largo, sucio y apelmazado; no se había afeitado, estaba sucio y mórbidamente obeso. En la parte inferior de la camilla, cubriéndole los pies, se encontraba una chaqueta negra de cuero de las que usan los motociclistas. La presencia de aquel hombre era evidente en aquella sala de pisos brillantes y esterilizados, de hombres y mujeres estrictamente profesionales, vestidos impecablemente de blanco. Era como un bulto de mugre en aquella sala blanca. Su ropa estaba sudada y se podía notar que hacía mucho rato no se lavaba.

Las enfermeras del hospital observaban cómo transportaban a aquel hombre. Todas ellas, aterradas, miraban a la enfermera jefe. «Por favor, que no sea yo quien lo tenga que ingresar, bañarlo y atenderlo». Aunque no lo expresaban, esos eran sus pensamientos. Entonces la enfermera jefe, como si entendiera el clamor de todas, dijo:

—Yo atenderé a este paciente.

Se puso los guantes de látex y procedió a bañar a aquel hombre robusto y sucio, mientras se preguntaba: «¿Dónde está su familia? ¿Quién era su madre? ¿Cómo era cuando niño?».

—¿Sabe? —le dijo— No tenemos mucho tiempo en los hospitales para frotar la espalda de un paciente, pero estoy segura de que le sentará bien, le ayudará a relajar los músculos y a empezar a sanar. Para eso es este lugar… un sitio para sanar.

Al final le puso loción y talco para bebé. Se veía cómico aquel hombre robusto con talco y loción de bebé. Cuando lo volteó, las lágrimas rodaban por sus mejillas y su barbilla temblaba. Sonrió y dijo con voz temblorosa:

—Nadie me había tocado en años. Gracias.

Definitivamente el toque de unas manos amorosas y dispuestas a servir pueden producir un impacto significativo. Ahora imagina el impacto que puede producir el toque de las manos de Jesús. Hoy puedes orar para pedir el toque del Señor en tu vida, @Dios te dice: «Deseo usarte para tocar y sanar al mundo. ¿Me lo permites?».

Edgar Redondo Ramírez nació en Santa Marta, Colombia. Ha servido como pastor y dirigente de la iglesia en Colombia durante más de 38 años, actualmente es el presidente de la Unión Colombiana del Norte. Le gusta leer y pasar tiempo con su familia. Está casado con Sara Polo y juntos tienen cuatro hijas: Paola, Stephanny, Angelie y Sharon; y una nieta: Abigail.