La paz les dejo. Mi paz les doy. No se la doy como el mundo la da.
Juan 14:27
El Premio Nobel fue creado en 1901 por el sueco Alfred Nobel y tiene como objetivo reconocer a las personas que contribuyen a la preservación de la paz en el mundo. Todos los años, el 10 de diciembre, en Oslo, Noruega, los seleccionados reciben una medalla, un diploma y una suma de 1,1 millones de dólares.
Hasta 2021, el Premio Nobel de la Paz fue concedido a 109 personas y a 25 organizaciones. La pakistani Malala Yousafzai fue la persona más joven de la historia en ganar el Premio Nobel de la Paz.
Con solo 17 años, fue homenajeada por su lucha a favor del derecho de las niñas a la educación en Pakistán. En 1973, un hombre llamado Le Duc Tho, un político de Vietnam, ganó el premio, pero lo rechazó. Fue uno de los grandes responsables por el alto el fuego de Estados Unidos en la guerra de Vietnam.
La razón de la negativa fue la continuación de la guerra entre Vietnam del Sur y del Norte. En 2010, el activista chino Liu Xiaobo también ganó el Premio Nobel de la Paz, pero no pudo asistir a la premiación porque estaba preso.
Los líderes chinos lo acusaron de alterar el orden en el país y lo mantuvieron en prisión durante varios años, hasta su muerte en 2017. Existen aún otros detalles poco explorados en la historia del Premio Nobel que muestran el lado inverso de este galardón.
¿Sabías que, en 1944, Adolf Hitler estuvo entre los más de 200 nominados? Claro que no fue seleccionado, ipero estuvo entre los honorables concursantes! Además de él, la biografía del propio creador del premio conserva una paradoja interesante.
Alfred era ingeniero químico y, a lo largo de su vida, desarrolló varios artefactos destructivos, como la dinamita. Algunos estudiosos sugieren que la creación del premio fue una forma de compensar lo que él mismo había inventado.
Sabía que se necesitarían personas que neutralizaran los conflictos. Desafortunadamente, la paz se ha convertido en un artículo de lujo en nuestro mundo. Aquí hay más guerra que tregua.
Si el valor gastado en guerras se transformara en oro, podríamos rodear la Tierra con un cinturón de más de 156 kilómetros de ancho. ¿Por qué es tan difícil alcanzar la paz? Porque buscamos en la fuente equivocada. La única paz que satisface el alma se encuentra en Jesús. Él es nuestra paz (Efe. 2:14).


