Del Señor es el mundo entero, con todo lo que en él hay, con todo lo que en él vive. Porque el Señor puso las bases de la tierra y la afirmó sobre los mares y los ríos.
Salmos 24: 1-2
En la lectura de ayer, hablé de Greta Thunberg, la heroína de la huelga escolar. Hoy hablaré de una de las personas a quienes Greta ha inspirado, Oriana Alanís. A sus 10 años, Oriana ya ha cambiado a su comunidad.
Es considerada la «guardiana del agua y del medio ambiente» en su natal Maxcanú, al sur de Yucatán. La pequeña activista fundó el grupo Kanan Ha, que en lengua maya significa «cuidado del agua».
Si bien se la liga de inmediato con la joven activista Greta Thunberg, Oriana reconoce esta influencia, pero también destaca el ejemplo que su madre y su abuela le han inculcado con el amor por la naturaleza.
En una entrevista, Oriana declaró: «Desde que vi que mi mamá sembraba árboles y desde que empecé a ver que la gente tiraba basura, me preocupé por el medio ambiente. Si cuidamos el agua, nuestra vida será mejor.
Por eso, creé un grupo que se llama Kanan Ha». Maxcanú supera los 12 500 habitantes y está compuesta por 90 % de indígenas de habla maya. Oriana encabeza un grupo de niños de su comunidad, quienes han trabajado de la mano de agrupaciones como BACAB Asociación Civil y Hunab Proyecto de Vida.
Así nació también el programa Maxcanú Verde, con el cual se pretende reforestar la comunidad, sembrando árboles que les donan otras asociaciones y colectivos. Ahora, Oriana y otros niños de diversos países forman parte del documental Los niños del agua, que recoge historias de pequeños de Latinoamérica en su lucha diaria por el medio ambiente.
Sin duda, este documental ayudará a la difusión del aprecio por la naturaleza y es un estímulo para que otros niños participen con acciones similares. Cuando la Biblia habla de los seres humanos, los describe como dotados de autoridad para regir la naturaleza.
La Biblia afirma que el ser humano fue hecho «casi como un dios», lleno de «honor y dignidad, le diste autoridad sobre tus obras, lo pusiste por encima de todo» (Salmos 8:6-7). Este concepto equivale al enseñoreamiento del que habla Génesis 1: 28, porque Dios dijo, «llenen el mundo y gobiérnenlo».
Esto no es una licencia para abusar de la naturaleza, sino para ejercer cuidado de ella. Como Oriana, los niños necesitan aprender temprano que son los guardianes de la naturaleza por encargo divino.


