Tú, oh Dios, nos has puesto a prueba; nos has purificado como a la plata. Salmos 66:10 Cuando me di
Y cuando iba por el camino, salieron unos muchachos de la ciudad y se burlaban de él diciendo: «¡Calvo,
Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder
No codicies la casa de tu prójimo: no codicies su mujer, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey,
NUESTRO SUMO SACERDOTE ENFRENTÓ TODAS LAS PRUEBAS QUE ENFRENTAMOS NOSOTROS, SIN EMBARGO, ÉL NUNCA PECÓ. HEBREOS 4:15 La
El que permanece unido a mí, y yo, unido a él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes







