Al ver lo que Pablo había hecho, la gente comenzó a gritar en el idioma de Licaonia: -iLos dioses han tomado forma humana y han venido a visitarnos!
Hechos 14:11, NVI.
La idolatría siempre estuvo presente en la historia humana. En los tiempos bíblicos, se mantenía vinculada al culto de las deidades paganas, que generalmente recibían formas humanas y se materializaban en objetos de piedra, madera o barro.
En varias civilizaciones, los propios elementos de la naturaleza eran considerados dioses. Los incas, por ejemplo, adoraban al dios Sol. Los egipcios, por su parte, incluían ranas y cocodrilos en su panteón.
En el texto de hoy, leemos acerca de la idolatría practicada por los habitantes de Listra, una región cercana a Galacia. Después de observar a Pablo y Bernabé curando un paralítico, aquellos ciudadanos divinizaron a los apóstoles al punto de ofrecerles sacrificios.
La Biblia dice: «A Bernabé llamaron Júpiter, y a Pablo, Mercurio, porque era él quien dirigía la palabra» (Hech. 14:12). Es interesante esta identificación de Pablo y Bernabé con los nombres de dos planetas.
Júpiter y Mercurio, en la cultura romana, correspondían Zeus (el jefe de todos los dioses) y a Hermes (el mensajero de los dioses). Al ver la curación del paralítico de nacimiento, estas personas imaginaron que el poder venía de Pablo y de Bernabé, no del Creador de los planetas, el único que merece nuestra adoración.
Al leer esta historia, me puse a pensar en la trampa en la que tú y yo podríamos caer. Hace algunos años, quienes estaban en el centro de atención mundial eran los actores de Hollywood.
Hoy en día, cualquier persona con belleza o ciertas habilidades puede convertirse en un youtuber o en un instagrammer exitoso, capaz de arrastrar multitudes en las plataformas digitales. Así surgen los dioses modernos: verdaderos consumidores de likes y del tiempo de sus adoradores.
Todo lo que ocupa el primer lugar en tu corazón puede considerarse un dios. ¿Será que las personalidades de la música, el cine, Internet, y de los deportes han ocupado el espacio del verdadero Dios en tu vida? ¿Pasas más tiempo con ellos que con tu Biblia abierta? Te sugiero que hagas algo diferente hoy.
Permite que Dios -el Sol de Justicia- esté en el centro de tu vida. Si esto ocurre, tu mundo girará con seguridad.


