También algunos soldados le preguntaron: «Y nosotros, ¿qué debemos hacer?» Les contestó: «No le quiten nada a nadie, ni con amenazas, ni acusándolo de algo que no haya hecho; y confórmense con su sueldo».
Lucas 3: 14
Jordan De May murió en 2022 después de que los hermanos Samuel y Samson Ogoshi lo contactaran a través de las redes sociales desde Lagos, Nigeria. Los delincuentes, de 20 y 22 años, se hicieron pasar por una chica y coquetearon con el joven de 17 años a través de Instagram.
Le enviaron fotos sexuales antes de persuadirlo para que compartiera imágenes explícitas de sí mismo. Los hermanos Ogoshi chantajearon a Jordan con sus fotos explícitas para que les enviara dinero o, de no hacerlo, circularían las fotos entre sus conocidos.
Cuando Jordan les dijo que no podía enviar más dinero y que estaba pensando en suicidarse, los hermanos Ogoshi le dijeron: «Hazlo rápido o haré que lo hagas». El adolescente se disparó en su cama el 25 de marzo de 2022.
Los Ogoshi fueron extraditados a Estados Unidos, se declararon culpables y están a la espera de la sentencia. Ahora, su madre, Jenn Buta, utiliza la cuenta de TikTok que Jordan le creó para advertir a los jóvenes sobre este tipo de delincuentes, en su mayoría radicados en Nigeria.
«Pasaron menos de seis horas desde que Jordan empezó a comunicarse con ellos hasta que finalmente se quitó la vida», dijo la madre de Jordan. La mecánica es así: hay una especie de guion en línea, y estas personas simplemente siguen ese guion y ejercen presión.
Lo hacen rápido para poder seguir con la siguiente persona, porque se trata de volumen. Este crimen se llama sextorsión, y se ejerce sobre todo contra chicos u hombres jóvenes. Jenn Buta lucha junto al padre de Jordan para que otros jóvenes no caigan en manos de delincuentes a través de las redes sociales.
Entre los consejos que Jenn y las autoridades suelen dar a las personas que son objeto de sextorsión están:
* Denunciar la cuenta del agresor a través de la opción de seguridad de la plataforma.
* Bloquear al depredador para que no se ponga en contacto con la persona afectada.
* Guardar el perfil o los mensajes: pueden ayudar a las autoridades a identificar y detener al depredador.
* Pedirle ayuda a un adulto de confianza o a las autoridades antes de enviar dinero o más imágenes.
* Cooperar con el depredador rara vez detiene el chantaje y el acoso, pero las autoridades sí pueden conseguirlo.
La extorsión no es nada nuevo. Desde los días de Juan el Bautista los soldados extorsionaban al pueblo. Pero Juan fue contundente: «No le quiten nada a nadie».


